De cartas <i>oxidadas</i> y otras <i>viejas</i> fotografías
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De cartas oxidadas y otras viejas fotografías
Por Jesús Martín-Barbero


En lugar de la re-lectura de los libros y artículos de Aníbal Ford he optado por releer sus cartas. No me resigno a dejarlas en secreto ya que, al revelarlas-compartirlas, el rostro de Aníbal gana -como en las buenas fotografías de antes- en contraste y profundidad.

"Con todo, el tiempo también quema las fotos. Mejor dicho: la oxidación...Y, como cuando uno tiene que caminar diez o más kilómetros va metido en el cuerpo, piensa con el cuerpo porque la mente..."
novela Oxidación

Todo Aníbal está ahí: puesto que el tiempo de la oxidación te quemó las fotos, y has tenido que caminar mucho más de diez kilómetros... acabó siendo el cuerpo el que se puso a pensar pero con otras lógicas. A mi también me ha costado encontrar el tiempo de escribirte una carta, pues después de leer tu OXIDACION no podía largarme así no más con un mero mensaje.




Así empezaba mi diálogo con la última novela de Aníbal en una "carta" escrita en diciembre del 2003. Y hoy, 16 de febrero del 2010 la memoria revuelve esa carta mía con la primera que recibí de Aníbal, escrita a mano, en diciembre del año 1983, poco después de habernos conocido en el Seminario de la Comisión de Comunicación de CLACSO, realizada en Buenos Aires, en septiembre de ese mismo año. "Se nos vienen años de discusión fuerte, y bien vale la pena poner las pelotas en lo que empezamos hace cuatro meses. Así lo siento yo que investigo por cuenta y riesgo propios, siendo jurado de concursos, dando conferencias en sindicatos, grupos políticos y público en general. Pues mucho de lo que nosotros discutimos en el interior de nuestro campo debe ser cuidadosamente repensado para que sea efectivo en las diversas transiciones a la democracia".

A partir de aquella primera carta de Aníbal nuestra "correspondencia" (a qué sabrá hoy esa palabrita sobre la que tempranamente Aníbal escribió: 'Tal vez nuestro diálogo desde los subsuelos se apoye en que los dos somos presocráticos'.) fue numerosa y fecunda en complicidades desde las que armábamos investigaciones, planeábamos libros y, sobre todo, nos contábamos la vida, sus desesperos y sus esperanzas. Y la más fuerte mezcolanza de esos sentimientos me llegó, escrita a máquina un 13 de marzo del año 1990: "Entré en la década del 90 rompiendo muchas cosas. Empezando de nuevo y bien de abajo. Dejé la dirección de la carrera. Dejé el peronismo. Y muchas otras cosas más. Empiezo de nuevo algo que no sé bien qué es, pero que estoy seguro exige pensar la realidad de otras maneras. Si bien, como es obvio, nos tuvimos que concentrar con Nora en parar la olla para nuestros seis hijos, he decidido concentrarme en el estudio y la escritura. Total, sólo tengo 55 años!. Pero, qué momento difícil para hacerlo. En la situación que vive la Argentina la problemática de la comunicación y la cultura se fragmenta y disuelve. Su utopía intrínseca (la diferencia, la cotidianidad, lo elemental humano) termina siendo reciclada por candidatos que emergen del corazón de los medios o triturada por el subsuelo de este proceso: las políticas económicas malthusianas y el nepopulismo. No es que sea pesimista, pero lo soy, como diría Monsivais. Y ¿dónde quedó todo lo que hicimos?. En una mayor degradación de los medios y las políticas culturales (incluidas las educativas), en la destrucción de la industria cultural que creamos. No te preocupes por lo que digo ya que si este país se hunde como la Casa Usher, sobre su ruinas reinventaremos la novela gótica y la venderemos en pliegos de cordel para subsistir."

En otra carta del mismo año Aníbal otea así de certeramente el futuro, o sea nuestro presente: "Creo que en esta etapa vamos a tener que diferenciar muy bien las relaciones 'reales' entre política-poder-información de las relaciones entre comunicación-cultura, para ver qué peleamos en una clave y qué en la otra. Pues no son sólo dos planos epistemológicos diferentes sino que mientras la primera se mueve en el inmediatismo la segunda es una pelea a muy largo plazo. Confundir esos planos nos expone una traducción culturalista del lugar de la cultura en la política y a otra respresentacionista de la política en la cultura. Trabajo en borrador: no es que no haya que pensar las conexiones, las interrelaciones, sino que hay que acotarlas muy bien. Resulta excelente el texto "La teoría del desarrollo como cultura" de Jerome Bruner en Realidad mental y mundos posibles, donde nos alerta sobre como las teorías psicológicas del desarrollo (Vygotski, Piaget) han terminado generando realidades institucionalizadas: 'las teorias científicas llegan a convertirse en definidoras, prescriptivas y normativas de la realidad'. O lo que nos pasa ahora en comunicación, que estamos inundados por libros y artículos sobre 'nuevas tecnologías' y no sobre el problema global de la tecnología, la ciencia y el trabajo. Y así, se institucionaliza la innovación funcionalizándola, instrumentalizando incluso la cultura de la crisis. Lo que me estoy verdaderamente preguntando es ¿seremos capaces de inventar algo para salir de este pozo?, ¿sabemos dónde están los actores innovadores?. Tal vez lo que salga de esta experiencia sea un nuevo 'género': el reading-cebolla, un texto carozo con otros que le vayan poniendo notas hasta que se transformen en libro. Y, de paso, como en los hipertextos rompemos ese viejo vicio occidental que es la linealidad. Ahora entenderás, amigo, porque no puedo abandonar mi trabajo literario y por qué no lo leen ni los comunicólogos ni los lectores de literatura. Es muy jodido romper las clasificaciones, como diría Mary Douglas, pero al menos soy autor de circo".

El rostro de Aníbal adquiere mayor contraste en otro tipo de cartas-relato-de-vida-cotidiana sobre sus muy diferentes modos de investigar, de escribir, de sentir y analizar el país político y cultural. Siguen ocho fragmentos de esas cartas.

"Leí tu mensaje - en el sentido de nuncius- después de recorrer en bote de goma y a puro remo, durante seis días, el río Santa Cruz en el más duro desierto patagónico. Una experiencia formidable que hicimos, con mis tres yernos, siguiendo la huellas de Darwin, Fitz Roy y otros exploradores argentinos. Solo vimos 4 personas en 350 kilómetros. Soledad de soledades, vientos, aridez, fríos. Cosas que hace tu hermano Aníbal buscando respuestas a las mismas indecibles cuestiones que te planteas vos".

"Fue muy fuerte lo que paso aquí. Lo positivo es que se movió el tablero y voló el nefasto Cavallo que ya estaba casi hace veinte años manejando la destrucción económica de la Argentina. Lo que viene es como todo en este país: imprevisible. Por algo la pueblada no levantó ningún nombre, ni partido. La represión fue fuerte. Estuvimos con Nora en la Avenida de Mayo entre los gases lacrimógenos y las cargas de la montada que avanzaba al galope tendido por la avenida. Más allá de todo lo complejo que son estos episodios debajo del reclamo de trabajo y comida hubo algo de memorias largas, de protesta por la destrucción económica, social y cultural de este país que fue tan "rico y moderno". Pero es difícil pronosticar. No solo por la situación hipercrítica del país sino por los hombres que quedaron al mando durante estos sesenta días o por los que empiezan a figurar como candidatos para la elecciones. Veremos que pasa durante esta semana, que nuevos escenarios se construyen en este marco gatopardista. Ya te iré contando".

"La Argentina sigue siendo indescifrable e incierta y esto afecta todos los planos de nuestra vida. Los precios se duplicaron y los ingresos se empobrecieron. En este marco se nos viene una crisis muy fuerte en la UBA y en general en todas las universidades nacionales. Pero la crisis está en todos lados y la protesta se instala en los más diversos ámbitos a lo "revolución cultural". Con todo no queremos perder nuestra disciplina de trabajo aunque posiblemente tengamos que viajar y dar cursos por los caminos para cubrirnos. Uno no puede borrase de la situación del país pero debe manejarse con algo de filosofía zen porque las histerias, los lamentos, los rumores, la hiperinformación redundante o si queres como dicen los gringos la information anxiety, el vacío o perdida del sentido, etc, abruman. En fin vivimos casi 10 años con la ficción de undolar/unpeso y ahora pagamos las consecuencias. Y es difícil salir porque la Argentina ha perdió espacio en la producción a raíz de su enganche con le juego financiero internacional y con varias grandes empresas y bancos que nos chuparon la sangre. Con todo uno avanza pesimista en la inteligencia y optimista en la acción como decía Gramsci. En abril o mayo sale mi libro de relatos en Norma y sigo buscando pistas para ver como te dije la otra vez que voy a ser cuando sea grande".

"Después de nuestro viaje a Cuba - nos fue muy bien pero nos quedamos con muchos interrogantes, incluso en las charlas que tuvimos con viejos amigos como Fernández Retamar- me enganché con una investigación para UNICEF sobre la relación entre medios y adolescentes en Chile, Uruguay y Argentina. Mientras tanto sigo con las clases en el grado, las maestrías, las colecciones, y las investigaciones. Sigo debiendo escritura: me lleva tiempo y desafíos el Faro del Fin del Mundo y me falta poco para terminar Oxidación. También me voy a ir a Quebec, a Laval, para hablar sobre la circulación de la información en América Latina. Y me quedo un poco para ver el circo de La Cumbre de las Américas. Realmente estoy con muchas cosas- no tuve vacaciones- pero trabajando muy sistemáticamente. Además el año pasado con la neumonitis que me pesqué en alguno de los viajes ( no se si en las microexperiencias de sobrevivencia en el Fin del Mundo). Con todo pude hacer arrancar los proyectos - la maestría, las colecciones, etc- y sigo adelante".

"La pasamos bárbaro en tu querida Colombia. Tanto en Bogotá como en la alucinante Cartagena. Muy bien también con todos, con Germán, con Omar, con tantos otros y también con los alumnos que nos atendieron muy bien. Ahora estamos aterrizando en esta Argentina cada vez más en crisis. Pienso que ya se está produciendo un movimiento fuerte en la información, en el infoentretenimiento, en los sistemas de seguridad, en la represión, en el ahondamiento de las brechas. Pero no es la misma situación que la del Golfo, sobre todo por el desarrollo de nuevas tecnologías (por las que estoy recibiendo información a montones) y por lo que se razonó durante esta década sobre las diversidades culturales".

"Estamos pasando enero en la isla, remando y trabajando en el mantenimiento de la casa. Y por ahí leyendo alguna cosa pero no los diarios. El 14 de febrero me voy a dar el curso en Quito y también una conferencia. Que picardía estar tan cerca y no vernos pero todo los pesitos que junto vienen para casa. Quiero domar este año y pasarla más tranquilo. Con todo sigo armando algunas cosas y atendiendo las colecciones (ahora salen tres nuevos libros). No te olvides de leer lo que te envié porque debe relacionarse con tu proyecto de agenda para este imprevisible siglo".

"Lo cierto es que a esta altura de mi vida - acabo de cumplir 73- decidí volcarme a la literatura, y ¿sabes porqué? porque me permite decir lo que se me canta el culo. Te habrá llegado la invitación para la presentación "Del orden de las coníferas", que estuvo muy linda y con muchos amigos entrañables, y me acaban de comunicar que saqué el segundo premio municipal 2003 con Oxidación. Estoy esperando terminar con mi libro 13, El viejo Faro, para volver a la escritura literaria. Y ¿sabes porque lo que hago?, porque cruzo mis exploraciones epistemológicas con la literatura, junto mi mi con mi yo, con mi superyo y con otros self. Y nada que decir porque los psicóticos son los otros. Decídete y disfruta mezclando literatura, investigaciones, ensayos, lo que sea. Que el mundo esta mal, pero igual no nos amarguemos y brindemos. Salud. Aníbal

Este fue su última carta-relato: "February 21, 2009_RESUCITADO: aquí estoy, terminando la revista 2 y preparándome para las secciones de rayos que me terminarán de limpiar la sesera después de la extracción del tumorcillo. Ahora les cuento: aparte de mis diversas peleas con La Huesuda sigo con Alambre, ya en 73 países y con 40.000 visitas".

Y ahora retomo mi carta-diálogo sobre su novela Oxidación:

Te cuento, Aníbal, que a Elvira tus oxidados relatos la llenaron de preguntas por cómo haces para mezclarlo todo y revolverlo sin pudor, pues es esa falta tuya de pudor la que me ha permitido entender el alcance de tú última aventura narrativa, con lo que sigo preguntándome: ¿cómo hace Aníbal para escribir sus andanzas intelectuales tan porteñamente y convertirlas en andanzas corporales, sensuales y gestuales, de unos caminantes en la puna dura y parda, perdidos a un lado de la carretera que lleva al más largo sur del sur?.

O sea que al narrar la conversación de un Viator con otros caminantes y camioneros lo que cuentas se transforma en un espejeante video-clip sobre alguien que "se olvida de la tradición, buscando estimulaciones sensoriales...efectos especiales", como cualquier Spilberg, carajo!

Pero..."hay fragmentos de la memoria que a veces quedan sueltos, flotando". Y justamente ahí es donde te traiciona la escritura y lo que escribes ya no son sensaciones ni efectos sino "esa carta que, sino la escribía, el capitán no hubiera terminado de morir", ¿o será más bien de VIVIR?.

La intensidad que adquiere el cuerpo cuando se camina tan largo como lo haces tu acaba convirtiéndose en la matriz de tus malestares con las mentes hiperanalíticas o paranoicas, esas que se empeñan en encontrar el sentido del sentido dejando de lado los sentidos, o sea el tacto y el olfato, la vista y el oído, "sin los que los caminantes y los camioneros no pueden pensar".

Pero cuando Viator "mira los mapas y las anotaciones expendidas sobre la mesa de pana verde" sucede otra cosa: y es que ELLA aparece, "histérica, coqueta, sacudiendo continuamente el cabello" y DICE, o sea habla, no escribe sino que nombra el metarelato, ese que tu llamas subtexto : "se pasa los días en la biblioteca, se encierra como si trabajara en un hipertexto infinito a partir de una lluvia de cenizas...lluvias de sangre de Homero y Plutarco.....y se obsesionó con la entropía y sobre todo con el paso de ésta a la Teoría de la información".

Y así llegamos a un "final" en el que la novela se topa con el país desde el que se escribe, por el que se camina, el que siente hecho cuerpo también: "fue justamente cuando recibí el fax donde se me preguntaba si íbamos a sobrevivir o no como nación, si no íbamos a ser squeezed out de la existencia..."

Y con la aparición del pretencioso preguntón la pregunta resuena más lejos y suena a otra cosa: "frente a una pregunta como la del fax yo me sentía como Zasetsky, intentando reconstruir desde la niebla, el olvido, la fragmentación, el tartamudeo, la afasia, algo que alguna vez había tenido sentido".

Ahí estamos también, compañero, camine que te camine por esta otra estepa colombiana, re-conociéndola con el olfato y el tacto, el oído y el ojo. En eso se me fue el año que termina. Sin escrituras pero con muchas, muchas conversaciones, muchos olores, sabores y sinsabores. Ahora sí listo para entrar a la escritura de "mi ajuste de cuentas" con este país sobre el que quiero narrar a la vez mi andadura corporal y la formación de mi intelectual. O mejor: pedazos, fragmentos y nieblas e esa doble andadura.

Mi hacer memoria de Aníbal no puede acabar de otro modo que como acababa mi carta: para Nora, gracias por compartir su gozoso viaje a la ciudad madre del calvinismo, y para el regañón del Aníbal un abrazo oxidado,

el jesús







Quema oficial de libros del Centro Editor de América Latina en el que tánto trabajó Anibal y que él me envió acompañando una de sus cartas de los años 90s en la que se preguntába: ¿qué se hizo la industria cultural que creamos?


Jesús Martín-Barbero, español radicado en Colombia, se doctoró en Filosofía por la Universidad de Lovaina e hizo un posdoctorado en Antropología y Semiótica en París. Desarrolló una amplia práctica docente y de investigación en diversas universidades e instituciones de Europa y América latina. Entre su rica producción en revista y libros, se destacan: De los medios a las mediaciones; Procesos de comunicación y matrices de cultura; Televisión y melodrama; Pre-textos: Conversaciones sobre la comunicación y sus contextos y Mapas nocturnos, entre otros .

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